El Ministerio de Economía dio luz verde al ingreso de Compañía MEGA al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) por una ampliación de USD 365 millones que aumentará un 27% su producción de líquidos del gas natural. La aprobación, resuelta por el Comité Evaluador del régimen, formaliza un proyecto que la firma había presentado en marzo y habilita un cronograma de obras que se extenderá hasta fines de 2028 en cuatro provincias —Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires—, con el objetivo de reforzar la capacidad exportadora asociada al crecimiento de Vaca Muerta.
Conocidos por su sigla en inglés (NGLs), los líquidos del gas natural —etano, propano, butano y gasolina natural— son los componentes de mayor valor que se separan del gas crudo y que, a diferencia de este, cotizan por separado en los mercados internacionales. Ese diferencial explica el atractivo del negocio: del volumen incremental que sumará la expansión, el 80% se destinará a la exportación y el 20% restante quedará en el mercado interno como etano para la industria petroquímica.
En términos de volumen, la iniciativa incorporará alrededor de 1.500 toneladas diarias adicionales de NGLs, equivalentes a una producción anual incremental superior a las 500.000 toneladas. Con esa ampliación, la capacidad instalada de la compañía superará los 2,5 millones de toneladas por año, con un impacto estimado en USD 213 millones sobre la balanza comercial, según los datos del proyecto aprobado.
Al enmarcar el desembolso en la estrategia de largo plazo de la firma, su CEO, Tomás Córdoba, sostuvo que la inversión permite «seguir ampliando una infraestructura clave para transformar en realidad el enorme potencial de Vaca Muerta». El ejecutivo agregó que con el proyecto la empresa busca «agregar valor al gas natural y a los líquidos asociados, fortalecer la matriz energética nacional y contribuir de manera creciente a la generación de divisas para el país».
Obras en cuatro provincias y un plan de USD 650 millones
El paquete de intervenciones abarca toda la cadena de valor de la compañía. En la planta separadora de Loma La Lata, en Neuquén, se ampliarán los separadores de entrada de gas, se sumará un turbocompresor y un nuevo tanque de almacenamiento de NGLs, además de la eliminación de cuellos de botella operativos. Sobre el poliducto que vertebra el sistema se levantarán dos estaciones de bombeo —una en General Roca (Río Negro) y otra en La Adela (La Pampa)—, mientras que en la fraccionadora de Bahía Blanca se sumarán capacidad de almacenamiento, adecuaciones eléctricas y mejoras en el sistema de vapor y condensado.
Esta autorización se inscribe dentro del plan integral 2023-2028 de la empresa, que contempla una inversión total de USD 650 millones. Esa hoja de ruta ya había avanzado con la ampliación del tren de fraccionamiento de Bahía Blanca, una obra de USD 260 millones que elevó un 50% la capacidad de separación de líquidos; la etapa que ahora recibió el visto bueno apunta a destrabar las restricciones de transporte para maximizar el volumen que llega a los mercados externos.
Controlada por YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%), Compañía MEGA opera desde 2001 y procesa cerca del 40% del gas natural de la Cuenca Neuquina. Su sistema integra la planta de Loma La Lata, un poliducto de unos 600 kilómetros y la fraccionadora de Bahía Blanca —el principal puerto argentino para la exportación de este tipo de productos—, una infraestructura que la posiciona como el mayor exportador de GLP del país.
La compañía prevé generar hasta 800 puestos de trabajo directos e indirectos durante la etapa de construcción, con participación de proveedores locales en obras civiles, montajes electromecánicos y servicios industriales.