Codelco y SQM presentarán en junio el estudio ambiental para definir el futuro del litio en Chile

La sociedad conjunta NovaAndino Litio liderará el trámite para un proyecto de hasta 3.500 millones de dólares. El plan busca producir 300.000 toneladas anuales bajo estándares de extracción directa y residuo hídrico cero.

Chile se prepara para una de las evaluaciones ambientales más determinantes de su historia minera. El próximo mes de junio, la sociedad NovaAndino Litio —conformada por la estatal Codelco y la minera SQM— presentará el estudio de impacto ambiental de Salar Futuro. Este proyecto no solo busca ampliar la oferta global del mineral, sino que pretende demostrar si es posible capturar mayor renta estatal manteniendo estándares ecológicos estrictos en el Salar de Atacama.

Con una inversión estimada entre los 2.000 y 3.500 millones de dólares, el objetivo es alcanzar una producción de entre 280.000 y 300.000 toneladas anuales de carbonato de litio equivalente. De obtener las autorizaciones necesarias, esta escala consolidaría al salar como la pieza central de la estrategia chilena y posicionaría a Salar Futuro entre los desarrollos más relevantes del mercado mundial de baterías.

El modelo de captura de valor y gobernanza

La estructura de NovaAndino Litio, formalizada en diciembre de 2025, asegura una participación estatal mayoritaria, cumpliendo con el objetivo del gobierno de no solo supervisar, sino participar activamente en la renta minera. Según el acuerdo, el diseño económico es el siguiente:

  • Periodo 2025-2030: El Estado recibirá el 70% del margen operacional.
  • A partir de 2031: La captura estatal se elevará al 85% del margen operacional, incluyendo pagos a Corfo, impuestos y utilidades para Codelco.

Este esquema busca garantizar ingresos fiscales significativos en un mercado caracterizado por la volatilidad de precios, asegurando que una porción amplia de la riqueza permanezca en el país.

El desafío ambiental: Tecnología contra el hundimiento

El núcleo de la discusión técnica residirá en la promesa de producir más litio con menos extracción neta de salmuera y la eliminación total del uso de agua continental. La propuesta llega en un momento de alta sensibilidad, tras estudios de 2024 que indicaron que el Salar de Atacama se hunde entre uno y dos centímetros por año debido a la actividad extractiva.

Para mitigar este impacto, NovaAndino deberá probar en su expediente la viabilidad de nuevas tecnologías, incluyendo la extracción directa de litio (DLE), métodos para reducir la evaporación y sistemas de recuperación de agua. El éxito del proyecto depende de que estos balances hídricos sean verificables y superen las objeciones de científicos y reguladores.

Licencia social y resistencia política

El frente social añade una capa de complejidad. Durante 2025, las comunidades indígenas Lickanantay han demandado una mayor incidencia en las decisiones, lo que ha llevado a conversaciones sobre un modelo de gobernanza participativa. Aunque esto podría dilatar los tiempos, se considera un activo crítico para la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.

En el plano político, el pacto fue aprobado por la Contraloría en diciembre de 2025, aunque bajo auditoría y con la exigencia estricta de que Codelco mantenga más del 50% de la sociedad. Máximo Pacheco, presidente de Codelco, reconoció que Salar Futuro es el desafío más importante de la alianza, subrayando que la ejecución disciplinada será tan vital como la obtención de los permisos.

De cumplirse las metas regulatorias, la cuota de extracción de litio metálico podría ampliarse hasta los 3.02 millones de toneladas para el periodo 2031-2060, permitiendo una producción anual de hasta 330.000 toneladas de carbonato equivalente.

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