La extracción de arena para Vaca Muerta genera preocupación por el deterioro ambiental del humedal de Ibicuy

La intensificación de la extracción de arena de sílice en el departamento Islas del Ibicuy, insumo fundamental para las operaciones de fractura hidráulica (fracking) en el yacimiento petrolero de Vaca Muerta, continúa generando preocupación entre especialistas del sector agropecuario y habitantes de la región por sus consecuencias ecológicas y estructurales sobre el ecosistema del Delta del Paraná.

El ingeniero agrónomo y productor del Delta entrerriano, Carlos Cadoppi, advirtió sobre el avance vertiginoso de los yacimientos mineros a cielo abierto, los endicamientos y las modificaciones topográficas en el territorio. Según el especialista, este conjunto de intervenciones antrópicas está provocando una transformación profunda e irreversible en el humedal más extenso del país, afectando la dinámica hídrica natural y elevando los niveles de vulnerabilidad del suelo ante eventuales variaciones climáticas o crecidas del río.

La provincia de Entre Ríos abastece más del 80 por ciento de las arenas silíceas consumidas por la industria hidrocarburífera nacional. La predilección por el material extraído en zonas como Ibicuy y Diamante responde a sus propiedades técnicas particulares: posee una elevada pureza de cuarzo, forma esférica y una resistencia mecánica capaz de soportar las altísimas presiones operativas de las perforaciones profundas en la cuenca neuquina. La demanda actual implica el movimiento de millones de toneladas anuales, volumen que podría incrementarse sustancialmente a medida que Vaca Muerta expanda sus niveles de producción.

No obstante, esta escala de explotación genera un severo costo ambiental y logístico. Los trabajos directos sobre las dunas continentales y los terrenos anegadizos provocan la destrucción de médanos históricos, la pérdida de cobertura vegetal nativa y la alteración de la recarga de acuíferos. A su vez, el tránsito incesante de transporte pesado y las tareas de dragado linderas a los caminos han derivado en el deterioro crítico de la infraestructura vial, afectando el trazado de rutas clave como la Ruta Provincial N.º 45.

 

Frente a la magnitud de los daños informados, la actividad se encuentra bajo la lupa del Poder Judicial. Existen diversas actuaciones de investigación que involucran a firmas mineras y a reparticiones de la administración provincial y de la Municipalidad, orientadas a determinar la existencia de daños ecológicos, la validez de los estudios de impacto ambiental y la efectividad de los controles estatales sobre las empresas operadoras.

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